2º Misterio Doloroso

LA FLAGELACIÓN DEL SEÑOR



Rezo
del Misterio



Padre Nuestro


Avemaría

Avemaría

Avemaría

Avemaría

Avemaría

Avemaría

Avemaría

Avemaría

Avemaría

Avemaría
 

Gloria


"María,
Madre de Gracia,
Madre de Misericordia, defiéndenos del enemigo y
ampáranos ahora y
en la hora de la muerte"




 



La Flagelación de Cristo

  

LECTURA EVANGÉLICA

         Todos lo declararon reo de muerte. Algunos se pusieron a escupirle, y tapándole la cara, lo abofeteaban y le decían: Haz de profeta. Y los criados le daban bofetadas. Pilato tomó a Jesús y mandó que lo azotaran. (Mc.14, 65; Jo.19, 1).

 
 

MEDITACIÓN.

         Contemplamos la escena: cómo flagelan cruelmente a Jesús, cómo desgarran su cuerpo y cae desvanecido en medio de un charco de sangre... Es de lo más humillante y brutal que podamos imaginar. Es el precio de nuestra redención. El pecado supone una sobredosis de placer. La reparación, una sobredosis de dolor reparador.

         Se están cumpliendo las Escrituras: No tenía apariencia ni presencia; (le vimos) y no tenía aspecto que pudiésemos estimar. Despreciable y desecho de hombres, varón de dolores y sabedor de dolencias, como uno ante quien se oculta el rostro, despreciable, y no le tuvimos en cuenta. ¡Y con todo eran nuestras dolencias las que Él llevaba y nuestros dolores los que soportaba!... Él soportó el castigo que nos trae la paz, y con sus cardenales hemos sido curados.(Cf. Is. 53)

         Señora del Rosario, Madre de nuestro Redentor, del varón de dolores. Contigo, adoramos a Cristo humillado, Dios como el Padre, queremos reparar nuestro pecado y el pecado de la humanidad, queremos decirle a tu Hijo  que nos perdone, que lo amamos y deseamos vivir y morir en su gracia.

         Gracias, Madre por tu misión corredentora. La espada de dolor está penetrando hasta lo más hondo de tu corazón.

 



Las Oraciones del Rosario


 

 * PADRE NUESTRO:
Rogamos a Dios.

 
Padre Nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre,
venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.
 

* AVE MARÍA:

Repetimos la Salutación del Ángel y Santa Isabel a la Virgen María.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo;
bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
 

* GLORIA:

Alabamos a la Santísima Trinidad.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora, y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.