4º Misterio Doloroso

JESÚS CON LA CRUZ A CUESTAS
CAMINO DEL CALVARIO

 


Rezo del Misterio



Padre Nuestro


Avemaría

Avemaría

Avemaría

Avemaría

Avemaría

Avemaría

Avemaría

Avemaría

Avemaría

Avemaría
 

Gloria


"María,
Madre de Gracia,
Madre de Misericordia, defiéndenos del enemigo y
ampáranos ahora y
en la hora de la muerte"



 

 


Jesús con la cruz a cuestas

 

LECTURA EVANGÉLICA.

         Tomaron a Jesús, y él, cargando con la cruz, salió al sitio llamado de la Calavera. Lo seguía un gran gentío del pueblo, y de mujeres que se daban golpes y lanzaban lamentos por él. (Cf. Jo. 19, 16-17; Lc. 23, 27).

 
 

MEDITACIÓN.

         Acompañamos espiritualmente a Jesús camino del Calvario donde lo van a crucificar. Es el Vía Crucis, el Camino de la Cruz.

Está a punto de consumarse la entrega de Cristo por nosotros y su amor hasta el extremo. Jesucristo nos está demostrando que nadie tiene amor mayor que éste de dar la vida por sus amigos, por nosotros.

         Jesús: tú nos invitas a ir en pos de ti, a negarnos, a tomar nuestra cruz de cada día. Enséñanos a ir en pos de ti, fieles a la gracia, sin cansarnos. Enséñanos a negarnos a nosotros mismos siendo fieles al Evangelio, dóciles a tu verdad y entregados a tu amor con todas sus consecuencias. Enséñanos a tomar nuestra cruz de cada día con el cumplimiento de nuestros deberes.

         Simón de Cirene es el amigo que te ayuda a llevar la Cruz, que trata de aliviarte en tu dolor insoportable, que no se avergüenza de ser de los tuyos. Señor, danos la gracia que necesitamos para ser amigos tuyos, para compartir tu dolor y para ayudarte a llevar la Cruz con nuestro estilo de vida cristiana.

        Madre nuestra, Señora del Rosario: Tú caminabas muy cerca de tu Hijo en comunión mística con su dolor. Lo alientas y confortas hasta el final con ternura de madre. Nosotros, tus hijos, te necesitamos junto a nosotros en nuestro difícil caminar, siguiendo las huellas de Cristo, hasta alcanzar la salvación.


 



Las Oraciones del Rosario


 

 * PADRE NUESTRO:
Rogamos a Dios.


Padre Nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre,
venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.
 

* AVE MARÍA:

Repetimos la Salutación del Ángel y Santa Isabel a la Virgen María.

 

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo;
bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
 

* GLORIA:

Alabamos a la Santísima Trinidad.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora, y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.