2º Misterio Luminoso

LA REVELACIÓN DEL SEÑOR
EN LAS BODAS DE CANÁ



Rezo del Misterio



Padre Nuestro


Avemaría

Avemaría

Avemaría

Avemaría

Avemaría

Avemaría

Avemaría

Avemaría

Avemaría

Avemaría
 

Gloria


"María,
Madre de Gracia,
Madre de Misericordia, defiéndenos del enemigo y
ampáranos ahora y
en la hora de la muerte"



 




Revelación de Jesús en Caná

 

Lectura evangélica.

          Había una boda en Caná de Galilea, y la Madre de Jesús estaba allí. Faltó el vino, y la Madre dijo a Jesús: No les queda vino. Luego dijo a los sirvientes: Haced lo que Él os diga... Así Jesús comenzó sus signos y creció la fe de los discípulos. (Cf. Jo. 2, 1-12)

 

 

Meditación.        
      
      
Es el primer milagro que realiza Jesús y lo hace por la mediación de su Madre.

       Los milagros de Jesús son signos –revelación- de la divinidad de Jesucristo.  Confirman la verdad de su Evan­gelio. Manifiestan la Providencia y cercanía de Dios que cuida de las cosas más pequeñas. Postulan nuestra fe en Cristo y la adhesión de nuestro ser y obrar al Evangelio.

         La presencia de Jesús en las bodas de Caná santifica y bendice el matrimonio de Caná con su presencia física y remedia sus necesidades. Jesús sigue santificando y bendiciendo todo matri­monio cristiano con su presencia sacramen­tal. Con la gracia sacramental, los contrayentes reciben la fuerza del Espíritu Santo para ser fieles a los fines del matrimonio, para la mutua ayuda, comprensión y perdón, así como para remediar las situaciones difíciles con criterios de fe. Cristo está presente en el matrimo­nio con su presencia sacramental y su ayuda.

         También está presente María como Madre y Medianera que sigue intercediendo ante el Hijo por el matrimonio, especialmente cuando les falta el vino de la virtud.

         María es la Omnipotencia suplicante que ama a sus hijos y los cuida. "No tienen vino" dice la Madre que continúa intercediendo ante el Hijo para que no falte el vino de las buenas obras.

         María nos orienta a todos hacia Cristo: "Haced lo que El os diga". Quiere decir que hemos de aceptar a Cristo: es el camino, la verdad y la vida (­Jo. 14, 6); es la luz verda­dera (Jo. 1, 9); es la paz (Jo.14, 27­); es la prueba suprema del amor de Dios que Dios nos tiene (Jo.3, 16).

         Madre de Dios y Madre nuestra, Señora del Rosario: no te canses de Interceder por nosotros y enséñanos a hacer lo que Cristo nos dice.

 



Las Oraciones del Rosario


 

 * PADRE NUESTRO:
Rogamos a Dios.


Padre Nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre,
venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.
 

* AVE MARÍA:

Repetimos la Salutación del Ángel y Santa Isabel a la Virgen María.

 

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo;
bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
 

* GLORIA:

Alabamos a la Santísima Trinidad.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora, y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.